Abstracto
- Los suelos del piedemonte Llanero dedicados a la agricultura han sido sometidos, contínuamente, a un sobrelaboreo excesivo, tanto en condiciones de sequía como de alta humedad, lo que ha llevado al deterioro de la estructura del suelo y a la formación de capas endurecidas que disminuyen la capacidad del suelo para absorber y movilizar agua a través del perfil, impiden el intercambio gaseoso y por consiguiente deteriora sus funciones hidrológicas y ecológicas, afectando la emergencia y el establecimiento normal de los cultivos semestrales como el arroz, maíz soya y algodón