Abstracto
- El desarrollo de la agricultura en los últimos decenios ha motivado un uso intensivo de costosos insumos como: fertilizantes sintéticos de alta solubilidad, plaguicidas, empleo de la mecanización, así como la implementación de prácticas agrícolas cuestionables como las quemas, deforestación y el establecimiento de monocultivos, que en conjunto han provocado en muchos casos la total o parcial alteración de los equilibrios naturales de los agroecosistemas con la consiguiente disminución de la fertilidad del suelo.