Descripción
- Actualmente se estima que en Colombia el área en uso agrícola es de 7,1 millones de hectáreas. Las actividades agrícolas se desarrollan no solo con el cultivo de distintas especies, sino también en diversos sistemas de producción distribuidos a lo largo de la geografía nacional. Bajo estas condiciones existen una serie de sistemas locales de producción que vinculan insumos tanto internos como externos, con los cuales se logra mayor o menor grado de eficiencia y sostenibilidad, y esto influye en la calidad de vida de los directamente implicados. Entre los insumos obligatorios para activar el proceso de producción se encuentra la semilla y con ella, las dificultades para acceder a la misma en términos de cantidad, calidad y disponibilidad que son variables en los distintos territorios. Estas dificultades han ocasionado múltiples problemas en los territorios, entre ellos: perdida de la biodiversidad de especies cultivadas, bajos rendimientos en la actividad agrícola (kilogramo por unidad de área), dependencia de semillas no evaluadas y adaptadas al contexto regional, debilitamiento del sistema local de producción de semilla, altos costos de producción e introducción y diseminación de problemas sanitarios a zonas libres de plagas. En búsqueda de solucionar los problemas mencionados, AGROSAVIA desde el año 2013 al año 2018 desarrolló el Plan Nacional de Semillas, iniciativa estratégica que se llevó a cabo de manera conjunta con el ICA y el SENA. La estrategia propendió por la reactivación de los sistemas locales de producción de semilla, mediante el rescate de materiales nativos y criollos y la validación de materiales mejorados, trabajando directamente con cerca de 300 organizaciones de pequeños productores en 20 especies y en 23 departamentos. El Plan Nacional de Semillas en su primera fase fortaleció capacidades de infraestructura, recopiló, desarrolló y documentó conocimiento técnico relacionado con la producción de semilla de calidad. Asimismo, estructuró y llevó a cabo una ruta de consolidación de las organizaciones de manera secuencial como estrategia de fortalecimiento de los sistemas locales de producción de semilla. Al día de hoy, el plan semilla culmina una fase inicial donde hacer un balance es necesario para reorientar acciones e incluir lecciones aprendidas y aumentar así el impacto en la reactivación y consolidación de los sistemas locales de producción de semilla en una segunda fase. Con la presente propuesta se espera plantear no solo la continuidad del plan, sino también una nueva apuesta que mantenga elementos exitosos de la primera fase, que replantee las especies abordadas y los territorios donde se desarrollaron las acciones, así como las reglas de juego para vincular a las organizaciones, los aliados territoriales, la corresponsabilidad de los ejecutores, las estrategias de fortalecimiento, los criterios de activación de inventarios de semillas y muchos otros aspectos relevantes. También es necesario incluir nuevos conceptos que son pertinentes para el desarrollo de una ruta de consolidación como lo son: los bancos locales de semillas, así como su aporte fundamental a las organizaciones de productores y una nueva mirada al conocimiento de la dinámica de oferta y demanda de semillas con miras a nuevas expectativas de comercialización. Finalmente, como elemento esencial de la ruta de consolidación se espera implementar un componente de investigación de la producción que permita a AGROSAVIA y a las organizaciones tener un mayor soporte técnico en sus ejercicios de producción