Abstracto
- El desempeño agronómico de las variedades depende no solo del potencial genético de las plantas, sino también de su adaptación a la oferta bioclimática (ambiente) y de la interacción de la genética con él. En este último aspecto, en especial, el manejo del cultivo es fundamental para la expresión fenotípica reflejada en el rendimiento, la reacción a plagas, las enfermedades y el impacto de la agricultura en el ecosistema. En este sentido, es creciente la preocupación de la sociedad respecto al cuidado del continuo suelo-planta-atmósfera y la inocuidad de los productos. Las recomendaciones técnicas adecuadas permiten un mejor balance entre la productividad y el impacto ambiental de la producción agrícola.