Abstracto
- Una gran cantidad de insectos atacan los cultivos útiles al hombre de diferentes maneras: defoliándolos, consumiendo sus frutos, ocasionando daños a los tallos, afectando las raíces y/o dañando brotes, flores y semillas, entre otros. Sin embargo, en muchas ocasiones la planta lleva en su sistema, sustancias químicas que repelen o envenenan al insecto, o bien modifican su morfología o estructura para evitar el daño y en general disminuyen los efectos de las plagas (Rodríguez 2007).